Juanita una gatita rescatada, resiliente y fuerte que cambió la vida de su familia

El abandono de animales domésticos es una realidad que pocas veces nos detenemos a analizar, una realidad que se ha ido normalizando y que aumentó de forma exponencial con la pandemia cuando muchos tenedores de mascotas abandonaron a sus animales por miedo al contagio por COVID 19.

Juanita una gatita rescatada, resiliente y fuerte que cambió la vida de su familia

De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, durante el año 2021 alrededor de un millón de animales domésticos se encontraban en situación de abandono, una situación que no cesa a pesar de las campañas que fundaciones y organizaciones en todo el país siguen desarrollando para generar un cambio de actitud frente al abandono de estos peluditos.

Sin embargo, hay quienes siguen luchando desde sus posibilidades para brindarle una oportunidad de vida por lo menos a uno de los cientos de perros y gatos que deambulan por las calles o que continúan en albergues a la espera de una familia que se decida a acogerlos.

Ese es el caso de Diana Gutiérrez, una de esas personas con una sensibilidad hacia la vida animal que no le permite ser indiferente no solo ante el dolor que sienten estos animalitos por las condiciones mismas en las que sobreviven, sino la tristeza y la ansiedad que proyectan en medio del abandono.

Han sido varias las mascotas que Diana y su familia han acogido en su hogar, todas ellas rescatadas, pero una en especial marco su vida una gata que llamó Juanita, “cuando nos decidimos por tener una nueva mascota la principal motivación era un gatito que acompañara a Orión nuestra gato que ya es mayor, lo primero que pensé fue en adoptar, en darle al oportunidad a un gatito en situación de abandono y hoy sé que fue la mejor decisión” explica Diana quien recuerda lo impactante que fue para ella cuando conoció la historia de esta gatita, “cuando la adoptamos queríamos saber cómo había llegado a la fundación, su historia fue muy triste, esta chiquita fue encontrada en una alcantarilla con su mamá ya fallecida y seis gatitos más, todos muy enfermos por la inclemencia del frio, me impactó mucho saber que la gatita y sus bebes estaban a la vista y que tal vez pasaron horas o días antes de que alguien los rescatará”.

Cuenta diana que el proceso de adopción en la fundación le abrió los ojos a esta realidad por la que siempre ha sentido una gran preocupación, pero que no había indagado con mayor detenimiento y en la convergen por un lado, el drama que viven los animales y por otro la lucha de las fundaciones que los acogen y que en muchos casos trabajan con las uñas para cubrir tratamientos médicos, alimentación y espacios dignos para estos peluditos, “creo que por eso es tan importante que cambiemos esa cultura de comprar una mascota porque es la raza de moda o porque  preferimos un animal de raza a un criollito. No alcanzamos a imaginar por lo que pasan las fundaciones y organizaciones que se dedican a esta labor, pero aun peor no nos imaginamos la historia de cada animal, lo que soportan cada día incluso a manos de la gente” agrega Diana.

La adopción de un criollito cambia la vida

Juanita, una gatica rescatada

Para Diana haber adoptado a Juanita le cambio la vida a toda su familia, descubrieron en ella un cariño incondicional y diferente, incluso fue para todos un ejemplo de fortaleza “muchas personas que tal vez no han tenido gatos creen que son muy independientes y que no son tan cariñosos como puede ser un perrito, pero creo que cada animalito tiene su forma de demostrarnos su fidelidad y su cariño y eso lo viví con Juanita, ella me acompañaba todo el tiempo, siempre  estaba cerca de mí , buscaba la manera de que la consintiera,  yo adoraba su forma de ser porque no pedía nada, ella simplemente me miraba con tanta ternura que yo a sabía exactamente que necesitaba” así la recuerda Diana mientras observa una de tanta fotos que le tomo a Juanita.

Para Diana hay algo muy particular en los gatos y en general en las mascotas que han sido rescatadas, y es el agradecimiento que le expresan a aquel que lo rescató y a su familia, “estos animalitos son absolutamente agradecidos y es algo que uno puede ver en cada detalle en la forma como se comportan, el cariño que te ofrecen es como si apreciaran todo lo que tienen porque justamente han tenido que vivir en condiciones muy crueles, Juanita por ejemplo, estaba siempre alerta cuando alguien de la familia se enfermaba, era como si supiera que algo pasaba y su forma de reconfortarnos era estar siempre al lado en su mirada lo notábamos”.

Juanita una gatita fuerte hasta el último día

Juanita, una gatica rescatada

Cuando Diana decidió adoptar a Juanita  sabía que también era todo un reto, las condiciones en las que nació la gatita en la calle en medio del frio, la lluvia, y días sin alimento le dejaron varias secuelas, era la mas pequeña de la camada y se enfermaba constantemente, pero le bastaba una caricia y algunos mimos para levantarse y seguir adelante, “ella siempre nos demostró ese ejemplo de fortaleza, siempre se recuperaba y volvía a ser la misma gatita alegre y cariñosa, pero sobre todo nos impresionaba su actitud cuando sabia que algo nos pasaba ya fuera por un tema de salud o porque alguno de la familia no estaba de ánimo, ella siempre estaba ahí para reconfortarnos”, explica entre lágrimas Diana quien recuerda que esos últimos días con Juanita fueron muy difíciles pero hoy los analiza como ese proceso natural para el que nunca se está preparado pero que hay que saber afrontar.

Luego de 4 años de ser parte de una familia que la acogió siendo apenas una gatita que cabía perfectamente en una mano, Juanita comenzó a deteriorarse hasta que la familia entendió que había llegado su momento de descansar, “solo fueron cuatro años con Juanita pero nos cambio la vida, nos hizo ver el amor por las mascotas desde un enfoque completamente diferente, nosotros le dimos esa oportunidad de tener una familia que le diera todo el cariño, pero  ella hizo muchísimo más por nosotros, si hoy me preguntan si quiero reemplazarla, nunca lograría tener otra Juanita, pero si estaré dispuesta a adoptar nuevamente a un gatito o un perrito rescatado, ellos lo merecen” concluye Diana.

La historia de Juanita es sin lugar a duda otra prueba de que el reto es generar un cambio de pensamiento frente a los animales domésticos abandonados, donde seamos conscientes de la realidad, del día a día que viven estos animales, de las necesidades que pasan en las calles: hambre, frio, el maltrato al que están expuestos. El cambio está en tus manos, darle una oportunidad de vida a un gatito o un perrito siempre es posible.

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